estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS)

Caso Clínico: Tratamiento de Disautonomía Secundaria a COVID Persistente con Estimulación Eléctrica Transcraneal y del Nervio Vago

Historia Clínica:

Paciente masculino de 50 años, previamente sano, quien consulta por presentar mareos, falta de concentración y sensación de fatiga persistente durante varios meses. Refiere que estos síntomas iniciaron tras haber padecido COVID-19, con una evolución tórpida y sin mejoría significativa a pesar del tratamiento sintomático convencional.

Evaluación Clínica:

El paciente presenta signos compatibles con disautonomía, incluyendo episodios de hipotensión ortostática y alteraciones en la regulación de la frecuencia cardíaca. Los estudios complementarios, incluyendo pruebas autonómicas, descartan otras causas subyacentes y confirman la disfunción del sistema nervioso autónomo, probablemente secundaria a COVID persistente.

Plan de Tratamiento:

Se decide iniciar terapia con estimulación eléctrica transcraneal y estimulación del nervio vago, basada en evidencia emergente que sugiere su efectividad en la modulación de la actividad neuronal y la restauración del equilibrio autonómico. Se realizan sesiones de estimulación tres veces por semana, hasta completar un total de 20 sesiones.

Desarrollo del Tratamiento y Respuesta Clínica:

Desde las primeras sesiones, el paciente reporta una leve mejoría en la sensación de claridad mental y una disminución de la fatiga. A medida que avanza el tratamiento, los episodios de mareo se reducen en frecuencia e intensidad. Al completar las 20 sesiones, el paciente experimenta una mejoría significativa en la regulación autonómica, con menor variabilidad en la presión arterial y frecuencia cardíaca. Además, la sensación de niebla mental desaparece casi por completo, permitiéndole retomar sus actividades laborales con normalidad.

Discusión:

La estimulación eléctrica transcraneal ha demostrado ser una alternativa terapéutica prometedora, capaz de activar tejidos profundos sin los efectos adversos de los fármacos. En este caso, se utilizó para influir en la actividad neuronal, modulando la percepción sensorial y la respuesta autonómica del paciente. La combinación con la estimulación del nervio vago permitió potenciar el efecto regulador sobre el sistema nervioso autónomo, facilitando la recuperación clínica.

Conclusión:

Este caso resalta el potencial de la estimulación eléctrica transcraneal y del nervio vago en el tratamiento de síntomas neurovegetativos post-COVID. La intervención no invasiva permitió una recuperación progresiva, sugiriendo que estas terapias pueden ser una opción efectiva para pacientes con disautonomía de origen postviral. Se requieren estudios adicionales para validar su efectividad en poblaciones más amplias, pero los resultados obtenidos en este paciente refuerzan su utilidad clínica.