Rodilla menisco roto

¿Cómo puedo saber si tengo el menisco de la rodilla roto?

El menisco (un “amortiguador” en la rodilla) es crucial para la distribución del peso entre la tibia y el fémur. Con forma en ‘C’, se encuentra tanto en el interior como en el exterior de la articulación y es responsable de soportar una gran parte del peso del cuerpo. Un desgarro aquí no es solo un problema mecánico; puede desencadenar una serie de problemas, desde la degeneración articular hasta la artritis si no se aborda adecuadamente.

Tipos de desgarro del menisco

El primer tipo de desgarro de menisco puede ocurrir repentinamente, por ejemplo, tras una caída o un practicando deporte. En ocasiones, tras el una caída/golpe en la rodilla se puede producir también un edema óseo.  Actividades con movimientos de torsión o flexiones de rodilla tienen más probabilidades de desencadenar este tipo de lesiones. Esta patología suele venir acompañada de hinchazón, dolor y una limitación evidente en el movimiento de la rodilla.

El segundo tipo de desgarro de menisco es más peculiar. A medida que el cartílago o tejido del menisco se debilita con el tiempo, puede llegar un punto en el que ya no puede soportar el peso del cuerpo. Esta es una de esas lesiones que aparecen como resultado del desgaste natural de la articulación a lo largo del tiempo. En ocasiones, factores como el aumento de peso pueden aumentar el daño en el menisco. Con la edad, la calidad del tejido puede deteriorarse, lo que aumenta el riesgo de desgarros. Este tipo de lesión puede desarrollarse lentamente durante semanas o meses, y no se soluciona con medicamentos antiinflamatorios o reposo, lo que agrega una capa extra de complejidad.

Síntomas que pueden indicar una rotura de menisco de rodilla

  1. Dolor a lo largo de la línea de la articulación.
  2. Dolor o debilidad al doblar la rodilla, a veces, acompañado de una sensación de enganche o bloqueo.
  3. En casos de desgarro agudo, puede haber una hinchazón significativa en la rodilla y se puede sentir o escuchar un sonido repentino.
  4. Dolor al pasar de estar sentado a levantarse o al subir y bajar escaleras.

Existen tres áreas diferentes en el menisco que pueden desgarrarse o lesionarse:

  • Un desgarro lateral: Este tipo de desgarro ocurre a lo largo del borde externo de la rodilla.
  • Un desgarro medial: Este tipo de desgarro se ubica en el interior de la rodilla y suele asociarse con flexiones profundas de la rodilla.
  • Un desgarro de la raíz meniscal: Se produce en la inserción del menisco en el hueso, ya sea en la parte frontal (raíz anterior) o en la parte posterior de la rodilla (raíz posterior).

Un buen tratamiento para una rotura de menisco comienza con el diagnóstico, a menudo con una radiografía para descartar fracturas u otras patologías óseas. Si hay mucha inflamación en la rodilla, se suele recomendar una resonancia magnética para evaluar en detalle el menisco.

Tratamiento de fisioterapia para una rotura de menisco

La fisioterapia está recomendada para aliviar y mejorar los síntomas producidos por una rotura de menisco. El ejercicio terapéutico está recomendado, ya que ha demostrado que puede mejorar la percepción del dolor y aumentar los rangos de movimiento. En nuestro centro de fisioterapia Recupérate ya aplicamos también técnicas eco-guiadas, como la Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI, EPTE), con la que reduciremos rápidamente la inflamación y el dolor en la rodilla lesionada.