Dolor de cadera y tendinopatía de glúteo

El dolor localizado en el lado externo de la cadera – que en ocasiones también se extiende hacia abajo – es una lesión cotidiana en la consulta de fisioterapia.

Este tipo de dolor es tan común, que diversos estudios calculan que 1 de cada 5 personas sufrirán molestias en la cadera en algún momento de su vida. Las mujeres tienen un 40% más de posibilidades de sufrirlo.

Anatomía de la cadera y sus músculos

La industria de la moda nos ha hecho pensar que la cadera es la circunferencia justo debajo de la cintura y alrededor de las nalgas. La realidad es que la articulación de la cadera se encuentra más abajo, justo en la unión entre el fémur y la pelvis.

Estando de pie, si deslizas tu mano en la parte superior de la pierna encontrarás una protuberancia (es el denominado trocánter mayor). Se trata de un punto importante de unión de varios músculos de la cadera y es, a menudo, el punto doloroso del que muchos pacientes se quejan.

Estos músculos que se insertan en el trocánter mayor tienen importantes funciones para mover la cadera y estabilizar la pelvis durante el movimiento.

Por otro lado, destacar que cuando los tendones del glúteo (el tendón es el tejido que une los músculos a los huesos) han sido dañados pueden causar el dolor lateral de cadera. Si el tendón está lesionado podemos hablar de que el paciente sufre una tendinopatía glútea.

¿Cuál es la causa de una tendinopatía en el glúteo?

Normalmente, dentro del tendón en una persona sana existe un ciclo de rotura-regeneración del tendón. El problema surge cuando la ruptura es mayor que la reparación, lo que provoca la aparición de la tendinitis/tendinopatía.

Una tendinitis glútea puede aparecer debido a la práctica de ejercicio intenso y también por correr o realizar senderismo, así como por mantener posturas como cruzar las piernas y/o acostarse sobre el lado doloroso.

Cómo saber si tengo una tendinopatía glútea

El síntoma más común es el dolor en el lateral de la cadera. Este dolor puede ser bastante intenso, descender por el lateral de la pierna y llegar por debajo incluso de la rodilla.

Generalmente, el dolor suele empeorar por:

  • Acostarse de forma lateral sobre el punto doloroso
  • Sentarse con las piernas cruzadas
  • Ponerse a la pata coja
  • Subir y bajar escaleras
  • Caminar largas distancias

En el caso que estés experimentando dolor de cadera es recomendable acudir a un fisioterapeuta para su valoración y comenzar un programa de rehabilitación.

En ocasiones, puede ser recomendable la valoración ecográfica para identificar el origen exacto de la lesión. Junto con la terapia manual, las lesiones de cadera evolucionan favorablemente con técnicas como la Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) o la diatermia.