Terapia de ondas de choque para tendinopatía aquílea y fascitis plantar

La tendinopatía aquílea es una afección que provoca dolor, hinchazón, rigidez y debilidad en el tendón de Aquiles, que conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Esta condición suele originarse por microlesiones repetidas que no logran cicatrizar completamente, acumulándose con el tiempo.

Por otro lado, la fascitis plantar consiste en la inflamación de la fascia plantar, una banda gruesa de tejido fibroso ubicada en la planta del pie, que se extiende desde el talón hasta los dedos. Al igual que en la tendinopatía aquílea, la causa principal es la acumulación de pequeñas lesiones.

Para quienes padecen alguna de estas condiciones, puede considerarse un tratamiento llamado terapia de ondas de choque extracorpóreas (ESWT, por sus siglas en inglés).


¿En qué consiste la terapia de ondas de choque focales?

La ESWT es un procedimiento en el que se aplican ondas de choque mecánicas a través de la piel sobre la zona lesionada, utilizando un dispositivo especializado. El término «extracorpóreo» hace referencia a que el tratamiento se administra desde fuera del cuerpo. Las ondas utilizadas son sonoras, no eléctricas, y de baja energía. Estas ondas estimulan el flujo sanguíneo en el área afectada, acelerando así los procesos naturales de curación del cuerpo.

El tratamiento suele consistir en 5 sesiones, espaciadas entre una y dos semanas.


¿Quiénes pueden recibir este tratamiento?

La terapia con ondas de choque se recomienda a pacientes que no han respondido de forma satisfactoria a otros tratamientos no quirúrgicos, como:

  • Fisioterapia
  • Uso de ortesis (plantillas o férulas)
  • Reposo
  • Aplicación de hielo
  • Medicamentos analgésicos

Es un tratamiento mínimamente invasivo, realizado en forma ambulatoria, lo que permite al paciente regresar a casa el mismo día. Muchas personas experimentan alivio del dolor y mejoría en los síntomas tras recibir ESWT.


¿Quiénes no deben someterse a ESWT?

Este tratamiento no está indicado en los siguientes casos:

  • Embarazo
  • Uso de medicamentos antiplaquetarios (excepto aspirina 75 mg) o anticoagulantes (como warfarina o rivaroxabán)
  • Trastornos de coagulación sanguínea
  • Menores de 18 años
  • Antecedentes o tratamiento activo de cáncer óseo
  • Infecciones en el pie
  • Historial de ruptura del tendón de Aquiles o de la fascia plantar
  • Infiltración con corticoides en la zona tratada en las últimas 12 semanas
  • Presencia de marcapasos cardíaco

Riesgos y efectos secundarios

Según estudios, entre el 50% y el 70% de los pacientes han experimentado una mejora significativa con ESWT.

Antes del inicio del tratamiento y después, a los 3 y 12 meses, se solicita a los pacientes completar cuestionarios de seguimiento para evaluar la evolución.

En raras ocasiones, la condición puede empeorar tras el tratamiento. Tu profesional de salud te explicará con detalle los riesgos y beneficios para que tomes una decisión informada. No dudes en hacer cualquier pregunta o solicitar información adicional.

Efectos secundarios comunes:

Durante la sesión, es normal experimentar cierta molestia o dolor, pero la mayoría lo tolera bien. Después del tratamiento pueden aparecer:

  • Enrojecimiento (menos visible en pieles oscuras)
  • Hematomas
  • Hinchazón
  • Entumecimiento temporal en la zona

Estos efectos suelen desaparecer en el transcurso de una semana, antes de la siguiente sesión. Existe una probabilidad muy baja de que ocurra una ruptura del tendón o lesión en los tejidos blandos.